miércoles, 13 de abril de 2011

ORGULLO GAY


La mayoría de los latino americanos consideran que tienen una mente muy abierta y que pueden aceptar todo, o mejor dicho, casi todo lo que tenga que ver con inmigración, sexo u homosexualidad.
En un par de meses se celebra la fiesta del orgullo gay donde miles de homosexuales defienden los derechos de gays y lesbianas delante de la sociedad y reivindican su condición a modo de fiesta, donde también encontramos muchos heterosexuales que se apuntan a la juerga.

Por otra parte encontramos un número elevado de detractores de esta fiesta que la consideran absurda y sin ningún tipo de utilidad. Pero si hubiesen sido ellos los que desde hace muchos siglos sufriesen insultos, amenazas, no poder amar a quien aman libremente, asesinatos y un largo etcétera de barbaridades ¿pensarían igual?



 
Al principio comentaba que los latino americanos en especial los Méxicanos nos consideramos personas con una mente muy abierta pero sin embargo la realidad nos demuestra lo contrario. Hoy en día los hombres tienden a demostrar su hombría y sienten una gran ofensa cuando se les insinúa a modo de una simple broma algo sobre una posible homosexualidad, en la vida diaria se sigue poniendo la etiqueta de “maricón” de modo ofensivo, los padres desean que su hijo se case con una mujer o su hija con un hombre, no está bien visto que gays y lesbianas puedan adoptar niños y si sigo podría completar una gran lista de situaciones que todos nosotros podemos presenciar (o presenciamos) diariamente.

Quizá cuando entendamos que da igual con quién se acueste la persona que tenemos delante, de dónde venga o su condición social será entonces, y sólo entonces, cuando podamos presumir de tener una mente abierta y quizá será el punto de partida para que todo funcione un poquito mejor. Juzguen ustedes mismos.